13/7/10

...desde el otro lado....

Cuando leí “La rutina” y “¿A donde se fue el fin de semana??” no pude más que romper el código del guerrero y desperdiciar un poco de humedad en forma de lagrimas (para los que se recuerdan de Dunas).

Pues yo, todos los días me pregunto si puedo con esto.

Todos los días viene la duda con un bat en la mano, acercandose lentamente y sin hacer ruido, para luego pegar con toda la fuerza compuesta por tantas cosas.....

...mi amor para México, los colores y la vida cultural y culinaria
...la gente y familia que he tenido el honor de conocer
...mi amada y nuestro gato que siguen todavía allá
...incluso el departamento que me y nos ha servido como lugar en los últimos años
...la percepción de que regresar se interpreta como una rendición
...el choque cultural y muchas (malas) costumbres olvidadas
...el español de México

Booom! *Zap* !Crack! en burbujas y formas de colores cubriendo el imagen de la acción de los héroes.

¿Fue la decisión correcta?

Y entonces todos los días me repito la litania de los Bene Gesserit:
“I must not fear. Fear is the mind-killer. Fear is the little-death that brings total obliteration. I will face my fear. I will permit it to pass over me and through me.
And when it has gone past I will turn the inner eye to see its path. Where the fear has gone there will be nothing. Only I will remain.”

Y cuando mi mente regresa a trabajar bien y procesa otra vez después de los golpes con el bat - allí cuando desvanecen las estrellitas dando vuelta sobre la cabeza del héroe - pues me doy cuenta que muchas cosas que a uno le dicen en la vida, solo los podemos aprender de verdad por medio de experiencia y en interacción con este mundo (o sea no virtual, o de un libro o por dicho etc.).

Lo que pensamos, lo que sentimos, lo que nos mueve y lo que puede hacer la diferencia viene de nosotros mismos. Somos los que creamos nuestra vida y somos los que prefieren permanecer en temor y con quejas. Fomentamos y alimentamos el pesimismo.......sin darnos cuenta que es nuestra elección personal y no la culpa de “todos los otros”.

Diciendolo, me declaro culpable, desando poder cambiarlo. Pero no es suficiente, tiene que ser lo mejor que puedo dar para evitarlo.

Hace unos meses escribí una entrada en mi blog, acerca del cambio. Vivo una parte de lo que dije, al igual que a veces pasan momentos singulares, que quisiera haber vivido como son: irrepetibles, en vez de destruirlos con las estupideces de la vida diaria.

Hay que abrazar el flujo. Vivir el presente. No aferrarse a la ilusión de lo permanente.

Tener un plan sirve para contra-atacar las incertidumbres de la vida diaria y las preocupaciones que traen consigo. Y la verdad, por experiencia de la vida en México, mejor tener igual un Plan B y C......siempre las cosas pasan distinto a lo planeado, pero un día con menos nieblas de preocupación, es un día más en que podemos disfrutar los momentos a la luz del sol.

El tiempo va rápido y siempre hay forma de superarse y de seguir el camino del corazón.

Hacer lo que siempre quisiste hacer y nunca lo hiciste.

Y eso, pues eso con todo lo que trae consigo, incluso los días con neblina y los días con sol, se llama vivir.

Y vivir se ha vuelto más fácil desde que hicimos equipo, porque somos un buen equipo y hemos podido avanzar y mejorar muchos aspectos y más que nada: he aprendido amarte.

Por eso y muchas cosas adicionales que enumerar tomaría unas páginas más, ojalá que así sigue por mucho tiempo....

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