Me gustaría decir que fue un día gris, pero no, estuvo muy soleado, solo no quise estar en él, después de caer en estado de coma tras lograr conciliar el sueño, desperté sin ganas de nada, solo llorar, y lloré por varias horas, me empujé y mis amigos me empujaron a llegar al trabajo, y lo logré! En éste momento estoy un poco más decidida a dar los pasos necesarios que haya que hacer, con más esperanza y más ánimos. Así que antes de entrar en la nostalgia por una partida aún lejana. Vamos a verlo de un punto de vista que no duela, un listado de las razones por las que no voy a extrañar México:
1 cuando llamas a la patrulla nunca llega, y si llega, ya se fue el criminal
2 los borrachos con su música de narcocorridos a las 3 am con el volumen al máximo
3 los hombres meando en la calle
4 el metro en hora pico a 50 grados centígrados
5 la basura después de cualquier berbena popular, que son cada 15 días, no se que tanto festejan, y de donde sacan el dinero para ello
6 cuando como hoy, por jugar una cascarita, cierran una calle circulada, porque así lo desean los interesados
7 los finisimos comerciales de elektra o del doctor simi, y la novedad, de coppel
8 la bajísima calidad de la programación de televisa y televisión azteca
9 no tengo nada contra el futbol, en realidad me gusta, pero el embrutecimiento y monopolización de los temas de conversación cuando hay un mundial, una copa, y hasta con una liguilla
10 la temporada de campañas políticas donde lo que más se tira es lodo, todos contra todos
11 la escasa memoria histórica de la gente al votar por la gente que ya pasó a joderlos
12 la escasa memoria histórica de los políticos y de la gente para cumplir y exigir, respectivamente, las promesas hechas
13 cada año hay una temporada de lluvias, que dura dos meses mínimo, y que cada año la gente maneja como si fuera a acabarse el mundo, o si su coche se fuera a disolver; lo cual nos lleva a pensar que la inteligencia es hidrosoluble en algunos conductores, y se va por las alcantarillas cuando empieza a llover
14 en general los topes no anunciados, pero peor, los topes sin pintar
15 que siempre frente a un hospital es bien sabido que hay tráfico, siendo que es el lugar que siempre debería estar despejado para que lleguen las ambulancias
16 las mommybox estacionándose en doble o triple fila para dejar a su querubín y esperar hasta que está dentro de la escuela
17 la gente que tiene perros para tenerlos en la azotea, sin cuidado alguno
18 que en el Seguro Social no te atiendan a menos que te estés muriendo (visiblemente claro) y aún así te dejan en espera hasta que chequen que estás al corriente con los pagos
19 el pago injustificado de la Tenencia
20 que la luz amarilla del semáforo signifique para la gente "pisale más" y que te piten si te detienes
21 que si hay tráfico la gente aún así se atraviesa la calle sabiendo que va a bloquear el arroyo vehicular perpendicular, y que si te detienes te mientan la madre
22 que le avienten el coche a los ciclistas o peatones
23 que la gente tire basura en la calle
24 que tiren basura en la calle y se justifiquen con, "qué! es orgánica" si es orgánica pero en el asfalto no se va a reintegrar a la tierra
25 que laven la calle con manguera, no les van a crecer edificios por más que la rieguen
26 que prefieran tener una televisión de 50" a darle mantenimiento a su casa
continuará ...
30/6/10
28/6/10
¿A dónde se fue el fin de semana??
Pues otro fin de semana, ocupadisimo, gente viene y afortunadamente ya vendí más cosas de la casa, mi prima se llevó ya todo lo que nos compró. Pero yo sigo teniendo la impresión de que hay muchas cosas en la casa por vender, parece que no se acaban, y no se si en algún momento alguien las va a querer, ciertamente no me angustia, en el peor de los casos pues las regalo y listo. Pero el agotamiento no se me pasa, estoy cansada, en casa, pese a que paso buena parte jugando en facebook, no dejo de hacer cosas, de ordenar, de disponer las cosas de tal manera que la gente los pueda ver, cuando vengan, para que me ayuden a despejar ésto. Y yo sigo con mi obsesión por terminarme las cosas hasta la última gota, y tratando de combatir mi ansiedad porque no tenga un repuesto de aquello que se terminó.
A lo que aún me temo a enfrentar es a armar la maleta que se llevará mi primo en 15 días, a ver cuanto pesa lo mio, temo que no me podré llevar ni la mitad de lo que planificaba llevarme, y también me angustia. Empiezo a hacer conciencia que el deadline se agota, trato de tomarlo con calma, pero está ahi, en un mes ya no tendré mi casa, conforme se va una mesa, una silla, la cafetera, veo como mi rutina se desmorona, y yo ni siquiera tomo café, solo que era una parte importante de ésta casa; me adapto, pero supongo que es lo que me está reduciendo la energía.
Esa maleta que debo armar, dioooooos, y que meto en ella? ropa y solo ropa? libros? nuestros pequeños tesoros (que son un molino de sal, herramientas especiales, cositas sin demasiada importancia pero a las que creo que estamos apegados)? No debe pasar de ésta semana que me encargue de ella. Ahora, también debo ir a xalapa, me da un poco de pánico pensar en manejar esa carretera yo sola, con el coche cargado, pero ya enfrentaré ese miedo y la decisión a su debido tiempo. Como dijo hace un momento mi padre, la puerta de la preocupación es estrecha y solo puede pasar una a la vez, y así debe permanecer esa puerta.
Tengo un dolor de cabeza trepanante, pero no quiero ir a dormir aún, abrigo la ilusión de que se conecte él en cualquier momento, no quiero perderme poder hablar con él; y tengo tanto remordimiento de conciencia que cuando llegamos a hablar tiendo a discutir con él. No quisiera la verdad, pero algo dentro de mi, me hace hacer reclamos, lo siento, de verdad lo siento.
Me extrañará tanto como yo a el, le haré tanta falta como él a mi? Cada desayuno, comida y cena se vuelven un tanto dolorosas, espero al menos así adelgazar, porque como sin ganas, porque debo hacerlo. También me gustaría poder ir a dormir con más ganas, sin el dolor de saber que él no me va a abrazar durante la noche, se que no es una separación por desamor, pero los días se me hacen largos, y las noches más, y ya me puse muy cursi. Ya faltan menos días para volvernos a ver, tengo plena confianza en ello. Gato ha sido una gran ayuda y un gran apoyo en éstos días de soledad obligada, ya nuestra rutina se modificará más adelante, cuando nos vayamos con los Tíos y después cuando volemos a Austria, será una prueba para nosotros, espero que podamos tomarlo con muchos ánimos.
A lo que aún me temo a enfrentar es a armar la maleta que se llevará mi primo en 15 días, a ver cuanto pesa lo mio, temo que no me podré llevar ni la mitad de lo que planificaba llevarme, y también me angustia. Empiezo a hacer conciencia que el deadline se agota, trato de tomarlo con calma, pero está ahi, en un mes ya no tendré mi casa, conforme se va una mesa, una silla, la cafetera, veo como mi rutina se desmorona, y yo ni siquiera tomo café, solo que era una parte importante de ésta casa; me adapto, pero supongo que es lo que me está reduciendo la energía.
Esa maleta que debo armar, dioooooos, y que meto en ella? ropa y solo ropa? libros? nuestros pequeños tesoros (que son un molino de sal, herramientas especiales, cositas sin demasiada importancia pero a las que creo que estamos apegados)? No debe pasar de ésta semana que me encargue de ella. Ahora, también debo ir a xalapa, me da un poco de pánico pensar en manejar esa carretera yo sola, con el coche cargado, pero ya enfrentaré ese miedo y la decisión a su debido tiempo. Como dijo hace un momento mi padre, la puerta de la preocupación es estrecha y solo puede pasar una a la vez, y así debe permanecer esa puerta.
Tengo un dolor de cabeza trepanante, pero no quiero ir a dormir aún, abrigo la ilusión de que se conecte él en cualquier momento, no quiero perderme poder hablar con él; y tengo tanto remordimiento de conciencia que cuando llegamos a hablar tiendo a discutir con él. No quisiera la verdad, pero algo dentro de mi, me hace hacer reclamos, lo siento, de verdad lo siento.
Me extrañará tanto como yo a el, le haré tanta falta como él a mi? Cada desayuno, comida y cena se vuelven un tanto dolorosas, espero al menos así adelgazar, porque como sin ganas, porque debo hacerlo. También me gustaría poder ir a dormir con más ganas, sin el dolor de saber que él no me va a abrazar durante la noche, se que no es una separación por desamor, pero los días se me hacen largos, y las noches más, y ya me puse muy cursi. Ya faltan menos días para volvernos a ver, tengo plena confianza en ello. Gato ha sido una gran ayuda y un gran apoyo en éstos días de soledad obligada, ya nuestra rutina se modificará más adelante, cuando nos vayamos con los Tíos y después cuando volemos a Austria, será una prueba para nosotros, espero que podamos tomarlo con muchos ánimos.
25/6/10
La rutina
Me he dado cuenta que tengo más costumbres, por no decir manías, de las que quisiera aceptar, todo empezó con escoger que nos llevamos y que no, vender los muebles, vender los trastos, regalar pinturas, todo ese entorno que ha formado parte de mi vida desde hace varios años ya.
Ahora se fue mi amor, nos llamamos y hablamos diariamente, pero su ausencia en mi rutina diaria duele, desde lo más doloroso que es volver a dormir sola, hasta no tener con quien pelear al volver del trabajo. Me está doliendo hasta desprenderme de éstas cortinas que siempre odié. Ver como toda la constelación del que fue nuestro hogar va entrando en un caos, un orden y después desaparecen.
Hay días en los que me pregunto si podré con esto, no puedo ni imaginarme el día que entregue las llaves del departamento, tengo temores, e intento sobrellevarlos sin ansiedad. Quiero y no quiero que llegue el día en que tome el vuelo que me llevará con él, quiero porque lo extraño hasta los huesos, pero tantos cambios serán una dura prueba para una mente inestable por naturaleza.
He cambiado rutinas en éstas dos semanas, desde que se fue, no me había sentado cómodamente en el futón desde que vivo con él, pero ahora que él no está, lo adopté y ya veo preocupada el día en que se lo lleven.
Ahora, no quiero decir que me llevé la peor parte, él está allá, donde va a tener que armar un hogar desde 0 a donde espero llegar pronto.
Ahora se fue mi amor, nos llamamos y hablamos diariamente, pero su ausencia en mi rutina diaria duele, desde lo más doloroso que es volver a dormir sola, hasta no tener con quien pelear al volver del trabajo. Me está doliendo hasta desprenderme de éstas cortinas que siempre odié. Ver como toda la constelación del que fue nuestro hogar va entrando en un caos, un orden y después desaparecen.
Hay días en los que me pregunto si podré con esto, no puedo ni imaginarme el día que entregue las llaves del departamento, tengo temores, e intento sobrellevarlos sin ansiedad. Quiero y no quiero que llegue el día en que tome el vuelo que me llevará con él, quiero porque lo extraño hasta los huesos, pero tantos cambios serán una dura prueba para una mente inestable por naturaleza.
He cambiado rutinas en éstas dos semanas, desde que se fue, no me había sentado cómodamente en el futón desde que vivo con él, pero ahora que él no está, lo adopté y ya veo preocupada el día en que se lo lleven.
Ahora, no quiero decir que me llevé la peor parte, él está allá, donde va a tener que armar un hogar desde 0 a donde espero llegar pronto.
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